Mis nervios en tiempos del coronavirus

Coronavirus Sabrina Tortora

Desde hace unos días, Antonio, la pequeña y yo tenemos gripe. Lejos del chiste fácil de que tenemos coronavirus, tengo que decir que es una duda que te asalta realmente.

Repasamos los síntomas y no los tenemos todos -obviamente uno de los que no tenemos es insuficiencia respiratoria, porque en caso de que así fuera no me sentaría a escribir esto tan tranquila-. Parece una gripe cualquiera. De hecho, en los últimos 5 meses hemos tenido gripe un mes, y el otro también (es lo que tiene tener una bebé que va a la guardería).

Pero la idea me sigue rondando la cabeza porque leo que hay gente que no tiene todos los síntomas y que, sin embargo tiene el virus. Ayer decidimos llamar al número de emergencia que han habilitado aquí en Madrid. Para dar un poco de contexto, para el momento en el que escribo esto hay 2.128 casos de infectados en España y a partir de ayer suspendieron el colegio para todas las edades por 15 días. La gente empezó a hacer compras compulsivas, y los supermercados se quedaron semi desabastecidos. Y digo semi, porque soy venezolana y tengo muy claro qué es un supermercado literalmente vacío.

Pero volvamos a nuestra llamada, o nuestras llamadas, porque nunca conseguimos que nos atendieran. Entiendo que ir a Urgencias a colapsar el sistema tampoco es recomendable. A todas estas, mi familia y yo nos sentimos bien. Peores gripes hemos tenido últimamente. Pero, ¿y si tenemos el virus? Me he paseado de la casa al trabajo en autobús, he ido al supermercado, a casa de amigos…


Sé de las medidas que están tomando en Italia y veo con preocupación las que no están tomando aquí en España. ¿En Italia? Te piden que no te acerques a menos de un metro de otros por los altavoces del supermercado, que dejes sillas vacías de por medio en las salas de espera del médico, el autobús te deja entrar solo por la puerta de atrás, te dejan circular solo por motivos de trabajo o de salud. ¿En España? Espero el autobús con la gente que se me pega, me cuentan que el parque El Retiro (un parque muy grande y lindo de Madrid) esta tarde estaba repleto de gente como si de un día de vacaciones se tratara y una chica me atiende tras un mostrador con una mascarilla que se quita para escribir en una libreta (me pregunto por qué motivo asumirá que sirve de algo usar la mascarilla de forma intermitente). Ahora bien, en Italia se quejan de las restricciones, aquí se quejan de la falta de ellas.

Leo que la OMS recomienda que “Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica”. Ok, no es nuestro caso. Me quedo más tranquila. Luego leo que Merkel dice que el 70% de los alemanes puede contagiarse del coronavirus. Vuelvo a pensar que es probable que me dé. Sí, últimamente mis emociones están un poco inestables. Hoy la OMS ha declarado que estamos frente a una pandemia global. Se estima que por lo menos 3 meses todavía va a durar. Empiezo a temer que estemos frente a otra crisis económica mundial, porque ya empieza a hablarse de las pérdidas de ingresos en diferentes sectores. Christine Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo, dice que, si no se toman las medidas correspondientes, estaremos frente a otra crisis como la de 2008. Espero que se estén tomando esas medidas de las que ella habla.