Coronavirus: ¿el exceso de confianza traerá una segunda ola?

Desconfinamiento En Europa y EE.UU. salen sin respetar las medidas básicas

El desconfinamiento en Europa y Estados Unidos se está produciendo a una velocidad alarmante. Desesperados por salvar la economía, los gobiernos de España, Italia y EE.UU han planteado una salida progresiva de la cuarentena cuando apenas han logrado controlar la curva de contagios por COVID-19.

No queda sino confiar en los asesores sanitarios de dichos gobiernos y pensar que las medidas han sido debidamente estudiadas. Respetar la distancia social, llevar mascarilla, no congregarse en grandes grupos. Medidas que a estas alturas, todos deberían saberse como el abecedario.

Pero resulta inquietante ver cómo en muchas regiones de los países mencionados, la gente se ha lanzado a la calle en masa. Parecen olvidar por completo que el virus todavía sigue ahí afuera. De no ser precavidos, una segunda ola de la pandemia volverá a llevarse por delante el sistema sanitario de los países mencionados. De más está decir que también la economía y, cómo no, a miles de personas.

En España, circularon a lo largo de estas dos semanas fotos y videos en varias ciudades en los que la gente paseaba sin mascarillas y sin respetar la distancia social. La Comunidad de Madrid experimenta una crisis política pues su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, decidió pasar a una nueva fase de la desescalada sin que la región estuviera preparada para ello. El gobierno nacional decidió anular la decisión.

En Italia, el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, lanzó un ultimátum a miles de ciudadanos. Durante los primeros días de flexibilización, estos asistieron masivamente al barrio de Navagli para tomar el aperitivo y socializar.

En EE.UU., la gente asiste masivamente a la playa en Florida, uno de los estados más afectados por la pandamia en ese país.

Parece ser que estos cinco meses desde que el coronavirus irrumpiera en el mundo no han sido suficientes. La llegada de la primavera y pronto del verano en el hemisferio norte ha hecho que muchos pasen la página demasiado rápido. Los políticos quieren salvar la economía, algunos incluso a costa de las personas, y la gente solo piensa en volver a su rutina de siempre. Si hay una segunda ola de la misma magnitud que la primera, no solo nos tendremos que olvidar del verano, sino que la economía se va a hundir en un foso y miles morirán de forma innecesaria.

Esta vez no podremos decir que no estábamos advertidos.