Cómo discutir nivel pro

falacias argumentales

Quienes hacemos sarcasticismo.com (Antonio y yo, gran misterio jeje) estamos a favor del debate. En una sociedad que se resguarda en el anonimato que nos confiere Internet para insultar y arremeter contra cuanta persona defienda una idea contraria a la nuestra, la argumentación con respeto es una rara avis.

Pero, aunque nuestras intenciones sean las mejores, puede que a la hora de discutir con alguien sobre un tema, no lo hagamos de la mejor manera. O también, puede ser que notemos que el otro está torciendo el rumbo de la conversación y, si bien nos sentimos manipulados, no sabemos cómo salir bien parados del asunto.

Los más probable es que, tanto nosotros, como nuestro interlocutor, incurramos en falacias argumentales aunque no nos demos cuenta. Si bien opiniones hay tantas como cabezas y al final no se trata de “ganar” una discusión, hoy quiero comentarte cuáles son las más comunes para que al menos participes en un juego limpio, y no te dejes impresionar por charlatanes solo porque tienen el don de la palabra.

Falacia ad ignorantiam

No solo su nombre suena bien, sino que es una de mis preferidas. Consiste en afirmar que, si no se puede demostrar que algo es falso, entonces debe ser cierto. El mejor ejemplo de todos: Dios. Como no puedes demostrar que no existe, entonces existe. Claro que esto aplicaría también a Papá Noel, y a los gnomos… y a (ponga aquí a su ser imaginario preferido).

“Querido Dios yo, un momento, no creo en Dios. Querido Deadpool…”, vía someecards.com

Argumento ad hominem

Consiste en rebatir una idea basándonos en desacreditar al que la defiende. Aquí no se discute el argumento, sino que se arremte contra la persona.

Ejemplo de la vida real: (comentario a nuestro video sobre el Mundial de fútbol en Preguntas Incómodas) “Fome el video, por que no entiende el tema… Esto ocurre cuando alguien se cree mas inteligente que los demas y menos presia o siente poca apatia por lo que sienten el resto de las persona….”.

Errores de ortografía aparte, en el “comentario” anterior podemos ver como la persona se dedica descalificarme en vez de explicar por qué no tendría razón.

En lado opuesto del espectro estaría la falacia de autoridad: considerar un argumento como cierto porque la persona que lo esgrime es prestigiosa. Ejemplo: Luc Montagnier, Nobel por su contribución al descubrimiento del VIH, que ha defendido la eficacia de la homeopatía… Bueno, hay de todo en la viña del Señor.

Falsa dicotomía

Esta es una de las falacias que más nos encontramos en el canal. Un momento, creo que este post se está convirtiendo en una lista sobre nuestras desaventuras en YouTube… ¡Pero qué mejor ejemplo! Por cierto, que esta falacia te la encontrarás fácilmente en otras redes sociales.

Consiste en que, si no apoyas una idea, automáticamente eres partidario de la idea contraria. ¿No estás a favor de alguna política de izquierda del gobernante populista latinoamericano de turno? ¡Obvio! Es porque eres fascista…

Lo curioso con esta falacia, es que nos han acusado de ser de extrema derecha e izquierda según el video, lo cual hace que terminemos teniendo pequeñas crisis de identidad política.

Falacia anecdótica

Esta la escucho todo el tiempo, porque si algo me ha pasado a mí… es lógico pensar que se puede extrapolar a 7500 millones de personas.

Otro ejemplo de la vida real: “En el trópico solo llueve de noche”, me dijeron una vez para mi sorpresa. Tras haber vivido casi 30 años en Venezuela, con lluvias torrenciales día y noche, procedí a negar esta idea a mi interlocutor. El argumento que siguió fue que estuvo de vacaciones en el Caribe -por una semana- y solo llovió de noche. Ni me molesté en seguir con la conversación.

Hombre hipster iracundo tras escuchar que en el trópico solo llueve de noche.

Post hoc ergo propter hoc

O “después de esto, eso”, para que recuerdes el nombre. Se trata de vincular dos eventos, identificando el primero como causante del segundo, aunque no sea así, solo porque uno ocurre tras el otro.

Un ejemplo sería, para un creyente, pensar que cada vez que sube a un avión y reza, este no se cae. Ningún crédito para las habilidades del piloto, por cierto. Todo se lo debemos a Diosito.

Y bien, ¿qué te han parecido? ¿Has incurrido en alguna? ¿Reconoces aquella discusión que tanto te hizo hervir la sangre? ¡Compártela con todos!

Respecto a las falacias, por supuesto que hay muchas más… Aquí te dejo un video en el que hablamos del tema en nuestro canal, por si quieres profundizar.